¿Qué lubricante entra en tu planta o en tu operación el día que se acaba el que usas hoy? Cuando falta producto, el plan de mantenimiento se ve afectado. Esa respuesta conviene tenerla antes de necesitarla.
Conversamos con Peter Hartmann, especialista en lubricantes y combustibles, sobre cómo anticiparse a un escenario de alta inestabilidad asegurando el suministro, exigiendo productos certificados y aprobando alternativas con mantenimiento.
En esta edición:
Por qué el desabastecimiento frena el mantenimiento
Cuándo exigir la certificación del lubricante
Cómo aprobar el reemplazo del lubricante que usas hoy

Peter Hartmann
Especialista en lubricantes y combustibles
Peter trabajó 17 años en ExxonMobil Perú, donde fue Gerente del negocio de lubricantes y luego Country Manager. Después ocupó cargos de dirección en Komatsu, Metso y Solgas.
Asegurar el suministro para proteger los periodos de mantenimiento
Un plan de mantenimiento solo se cumple si el lubricante está disponible cuando se necesita.
Para Hartmann, hoy el desafío más crítico no es el precio sino la disponibilidad: los aceites base, materia prima de los lubricantes, subieron más de 80% en el segundo trimestre, y la oferta de las principales marcas de Europa y Asia se restringió. Sin producto, advierte, aparecen paradas forzadas, extensiones sin control y fallas prematuras en los equipos.
La respuesta que propone es asegurar la continuidad con contratos de mediano y largo plazo y preguntar a los proveedores si pueden mantener un stock de seguridad, que Hartmann fija en 180 días.
Exigir productos certificados antes de comparar precios
Conseguir producto no es suficiente si no cumple las certificaciones requeridas que definen la calidad de un lubricante. Como señala Hartmann, sin productos certificados, la operación se enfrenta a graves problemas de lubricación. Por eso, antes de comparar precios, conviene tener claro qué certificaciones debe cumplir el producto.
Validar con mantenimiento una alternativa antes de necesitarla
Un Plan B consiste en validar con anticipación los productos alternativos y verificar que cuenten con la certificación requerida, para que el día que falte el original la decisión ya esté tomada y la operación siga en marcha.
Hartmann plantea que ese plan se prepara con el apoyo del proveedor, pero que cada alternativa necesita el aval del área de mantenimiento, quien responde por la operación de los activos, antes de quedar aprobada.
Nota del entrevistador: me quedo con una palabra que atraviesa todo lo que plantea Peter, prever. En mantenimiento solemos pensar en prevenir fallas del activo, es decir, lo que podemos controlar. Pero prever va un paso más allá porque implica imaginar que el lubricante no se consiga o que el proveedor no pueda cumplir con su entrega, situaciones que no podemos controlar y para las que debemos prepararnos antes de que ocurran.
Esa preparación es la que permite que la confiabilidad se sostenga.
Para resumir: asegurar un lubricante no es solo comprarlo, es decidir con anticipación cómo garantizar que llegue, qué certificación debe cumplir y con qué se reemplaza si deja de llegar. Cuando esas respuestas las construye el área de mantenimiento con tiempo, la operación depende menos de lo que ocurra en el mercado.
Como dice Hartmann: "En un escenario de alta volatilidad, el plan de contingencia es vital para garantizar la continuidad del negocio."
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